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CURIOSIDADES DE LA HISTORIA DE SALVACAÑETE COMO ALDEA DE MOYA

  Este trabajo que  os doy ahora a conocer  fue una  conferencia  que realicé  en la Iglesia de Santa María de Moya el 11 de agosto de 2003...

lunes, 21 de octubre de 2019

LIBERACION EN SALVACAÑETE POR EL BRIGADIER LÓPEZ PINTO DE LOS PRISIONEROS HECHOS EN LA TOMA DE CUENCA POR LOS CARLISTAS. REFERENCIAS DOCUMENTALES EN PRENSA HISTÓRICA




                                                           MARIANO LÓPEZ MARÍN
 1979-2019 40 años publicando artículos en el libro de fiestas de Salvacañete sobre historia, etnología y otros aspectos de nuestro pueblo.



Este trabajo fue publicado  en  el libro de fiestas de Salvacañete del año 2019.Para todos aquellos que no tengan el mencioando libro y para todos los seguidores de este blog lo publico aqui tambien.Es muy importante compartir los saberes

Un año más,  este año se cumplen cuarenta los que llevo en esta tarea de divulgar la historia de nuestro pueblo a través del libro de fiestas,  me pongo de nuevo  en contacto con vosotros a través de esta cita anual para ir desgranando aspectos de nuestra historia con el fin de que sea conocida y difundida por todos. Desde el año 1979 en que me hice cargo de la comisión de Fiestas y publicamos el primer libro de fiestas de Salvacañete muchos artículos han sido publicados en el mismo por otros o por mí. En mi blog de historia de Salvacañete tenéis una entrada con todos los trabajos  publicados en los libros de fiestas desde 1979  y que podéis descargar en el siguiente enlace:

    Sigo investigando la historia de nuestro pueblo y comarca y difundiéndola en  distintas publicaciones escritas, en mis blogs de internet, de los que muchos de vosotros sois seguidores y en mi perfil de Facebook. Gracias por el interés  que demostráis por el conocimiento de los aspectos históricos, etnológicos, medioambientales y culturales de nuestro pueblo y su comarca.
Este año el trabajo está dedicado a un hecho que ocurrió en Salvacañete un 19 de julio de 1874 hace 145 años. Ese día el brigadier López Pinto consiguió liberar en Salvacañete a los 700 prisioneros que los carlistas habían hecho en la toma de Cuenca. Ya mencioné este hecho cuando publiqué la obra “SALVACAÑETE: su historia  y sus gentes[1] en el año 2004.Y en el año 2014 en este mismo  libro de fiestas publiqué el artículo “Toma de Cuenca por los carlistas en julio de 1874 y liberación de los prisioneros hechos en esta toma  en Salvacañete.140 años de un hecho histórico.” Ahora he investigado más y he descubierto nuevos documentos a través de la prensa digital de diversas hemerotecas digitales e incluso he elaborado un trabajo, todavía inédito en parte “Las guerras carlistas en Salvacañete y su comarca en sus documentos[2]  con aportaciones documentales de periodistas de la época recogiendo los partes de guerra de estas guerras carlistas y los comunicados de las comandancias militares. Todo este material verá la luz cuando publique la 2ª parte de la historia de Salvacañete y en trabajos en mi blog de historia de Salvacañete.


En el periódico La Correspondencia de España[3] de 22-7-1874 se da cuenta de la acción de López Pinto en Salvacañete reproduciendo el parte que este militar envió a sus superiores y lo hace de esta forma:
Por el conductor de la diligencia de Teruel, se comprueba el despacho del gobernador militar de Sagunto que transcribí V.E. esta tarde referente al rescate de prisioneros procedentes de  Cuenca por la brigada López Pinto.
Sobre el mismo asunto participa el gobernador de Cuenca por la estación de campaña de Cabrejas que van llegando de aquella capital muchos voluntarios de los que se llevaron los carlistas, y daban como seguro, por habérselo odio a carlistas fugitivos llegados de Cañete, que hacia Salvacañete fue copado el batallón de Segarra que custodiaba   los prisioneros de guardia civil, carabineros , reserva de Toledo y lanceros que hicieron en Cuenca, rescatándolos las  tropas, sin expresar cuales fueran.
A  las dos de esta tarde se ha publicado en Madrid el siguiente suplemento de la Gaceta correspondiente al 22 de julio de 1874
MINISTERIO DE LA GUERRA
A las diez de la mañana de hoy se han recibido en el ministerio de la Guerra los siguientes despachos telegráficos.
“Sigüenza 22 de julio a las 8:20 minuto.-Guerra a la 8:25minutos.-Comandante militar, Ministro de la Guerra, y capitanes generales de Aragón y Castilla La Nueva .-Brigadier López Pinto al comandante militar de Sigüenza para comunicar por telégrafo al Ministro de la Guerra y capitanes generales de Aragón y Castilla La Nueva.
Teruel, 20 de julio de 1874.La brigada de mi mando  obtuvo en la mañana de  ayer en Salvacañete, provincia de Cuenca, una importantísima victoria sobre gran parte de las facciones de D. Alfonso, que custodiando los 700 prisioneros de todas las armas e instituciones, hechos en la toma de Cuenca se hicieron fuertes en dicho pueblo, logrando rescatar a todos ellos, derrotando completamente al enemigo , causándole muchos muertos, bastantes prisioneros, entre ellos siete jefes y oficiales, y el principal que mandaba las fuerzas Barón de Benicarló, cogiéndoles armamento, municiones, caballos, efectos de guerra y bandos militares. Con todos he regresado a esta para cumplimentar orden superior del excelentísimo señor capitán general.
Las fuerzas a mi mando han practicado esta operación con grandísimo arrojo y serenidad que se necesitaba para llevar a cabo tan difícil empresa ,sin que peligrara la vida de nuestros prisioneros, No tengo palabras bastantes con que manifestar a V.E. la conducta observada por tan bravos y sufridos soldados, y bástele saber que obtuvieron este importantísimo resultado despues de veintidós horas de marcha por medio de las sierras de Albarracín y Valdeluca y de tres días de carecer absolutamente de raciones, pues sólo en el que obtuvo la victoria pudo obtener un pan por cada diez soldados. Hechos de esta magnitud y trascendencia .la superior ilustración de V.E.  Los apreciará debidamente, comprendiendo que di con honra sucumbió Cuenca, tengo el grandísimo honor que la brigada a mis órdenes, arrebatando al enemigo todos los prisioneros le arranca el principal laurel adquirido en aquella desgraciada jornada”...
Así contaba un periódico[4] de la época la ACCION DE SALVACAÑETE  realizada por  el brigadier López Pinto. En ella se describe con toda minuciosidad la estrategia utilizada por López Pinto en las cercanías de Salvacañete y en el propio pueblo para vencer a las tropas carlistas que venían desde Cañete  con 700 prisioneros hechos en la toma de la ciudad de Cuenca y se dirigían a Chelva, cuartel general carlista, a través de Ademuz.
El Diario de Zaragoza, autorizado competentemente, publica del parte oficial los siguientes párrafos.
“Cumplimentando  lo  dispuesto por V. E. y no teniendo medio para comunicarme con el general Montenegro sin perder un tiempo que consideraba precioso, emprendí mi marcha sin haber racionado mi fuerza más que con media ración de pan:
A mi llegada a Salvacañete al siguiente día 17  supe por bagajeros[5] escapados de las facciones la rendición de Cuenca y que el enemigo se disponía a evacuarla.
Ignorando los movimientos del enemigo y la situación de las demás brigadas que se me había anunciado desembarcarían en Minaya, determiné permanecer en Salvacañete hasta poder obrar según las noticias que recibiese.
En la mañana del 18 tuve conocimiento por otra confidencia que parte de la facción con los prisioneros había llegado a Cañete, y teniendo noticia de nuestra proximidad se dirigía por la izquierda de nuestra posición a Ademuz, paso para Chelva, y apoyándose en otras facciones que habían salido de Cuenca con objeto de protegerlos y envolver mis fuerzas.
A fin de desorientar al enemigo verifiqué un movimiento de flanco indicando mi marcha a Albarracín con objeto de dejarle el paso franco y que continuase confiado en su marcha al punto que  se proponía, en cuyo caso en una contramarcha forzada podría caer sobre él inesperadamente sorprendiéndole  y no dándole tiempo para rehacerse no atentar contra la vida de los prisioneros, como ya lo venía haciendo con algunos voluntarios; y como tenían orden de verificarlo en el momento que se intentase su rescate , de cuya orden tenía yo conocimiento.
Cuando lo consideré oportuno determine, aun perdiendo un día, emprender mi marcha envolvente con toda rapidez, logrando a las primeras horas del 19, despues de una marcha forzada de 22 horas a través de las ásperas breñas de Albarracín y Val de Cuenca, tener noticia de que el enemigo, creyéndonos a 12 horas de  distancia, había ejecutado lo que me había propuesto y entraba en Salvacañete, punto de donde había salido yo el día 18.
En aquel momento hice alto para dar descanso a la tropa que venía fatigadísima desde el anterior, sin raciones hacía tres  y alimentándose de harina cocida y algunas pocas reses. Las arengué y recomendé la mayor rapidez en la operación teniendo la satisfacción que todos responderían con un grito de entusiasmo y decisión al indicarles que se trataba de salvar a los desgraciados compañeros de Cuenca.
En el acto dispuse que la segunda media brigada que le tocaba aquel día de vanguardia, al mando de su jefe el coronel D. José Lasso, y compuesta de los batallones de Córdoba y reserva de Astorga con dos piezas y 40 caballos de Castillejos, aumentándole 100 caballos, iniciase rápidamente el movimiento para atacar de frente al pueblo.




Salvacañete desde El Llanillo  rodeado de montañas. Los carlistas se habían hecho fuertes en el pueblo. Aquí se desarrolló la acción del brigadier López Pinto. Fotografía de mi amigo Alfredo Montero Martínez. Muchas gracias.

 Al coronel D. José Navarro, jefe de la primera media brigada, le di el mando de una columna compuesta de un batallón de Almansa, dos piezas y el resto de caballería, ordenándole marchase por la derecha con objeto de cortar al enemigo el camino de Cañete y Cuenca e intermedios a estas fuerzas y flanqueando unas grandes alturas[6] que vienen a dominar Salvacañete, dispuse marchase el batallón reserva de Ávila.
La impedimenta perfectamente custodiada la dejé en una altura a conveniente distancia del pueblo, y yo con mi jefe de E.M.[7], ayudantes y, ordenanzas me adelanté a vanguardia con el fin de presenciar de cerca el ataque y de acudir donde fuese necesario.
Al avistar a la vanguardia de la columna Lasso, rompió fuego el enemigo, que fue contestado vigorosamente por nuestros soldados, avanzando el resto de la misma protegida por los fuegos de artillería a tomar las  posiciones delante del pueblo y prisioneros que se hallaban encerrados en la iglesia.
Por su parte la columna Navarro llegaba a los molinos ocupados[8] por el enemigo rompiéndose un fuego nutridísimo, hasta que desalojados de dichos edificios se mandó cargar a la caballería para evitar que se uniesen estas fuerzas a las que  se hallaban posicionadas en el  pueblo. 
Al batallón de Ávila se le ordenó se corriese por la izquierda de la columna Navarro con objeto de tomar las posiciones del enemigo en la Sierra, lo cual se consiguió después de un vigoroso ataque a la bayoneta.
Todos estos movimientos dieron por resultado la completa dispersión del enemigo, que creyéndose atracado por fuerzas muy superiores se atemorizó, huyendo a la desbandada y tirando sus armas  y efectos de guerra, siendo perseguido por parte de mis fuerzas hasta cerca de una hora del pueblo; el resto pasó al pueblo a descansar.
Describir la emoción grata y expansiva que se comunicó entre libertados y libertadores, sería muy pálido ante la realidad de los hechos.
El resultado de esta jornada ha sido el haber rescatado a todos los prisioneros hechos en Cuenca, entre los que se encuentran cuatro compañías de la reserva de Toledo, caballería, artillería, guardia civil, carabineros ,180 voluntarios y 26 jefes y oficiales.
Las pérdidas del enemigo han sido muy considerables, contándose entre los muertos al jefe del escuadrón llamado sagrado, que se compone todo de oficiales, y entre los prisioneros se halla el jefe principal de la expedición Barón de Benicasim y otros siete jefes y  oficiales, habiéndose cogido caballos, armas  y municiones, varios instrumentos de bandas militares y otros efectos de guerra.
  Nuestras pérdidas  consisten en siete heridos, 16 contusos y dos caballos muertos.
“La prensa legitimista francesa, al dar cuenta de la acción de Salvacañete, a la que califica de pequeña escaramuza manifiesta que los carlistas abandonaron a los prisioneros de Cuenca porque no tenían con qué racionarlos.
Con efecto: muy grande debía ser  el hambre de los carlistas cuando consiguieron además ser hechos prisioneros y se prestaron a un cambio de papeles tan completo.”
“Ayer tarde llegó a Zaragoza el general López Pinto con el regimiento de infantería de Almansa, conduciendo los prisioneros de Cuenca y carlistas cogidos en Salvacañete. La población les ha hecho un recibimiento entusiasta.”
Otros periódicos de la época recogen este rescate en Salvacañete por el brigadier López Pinto de los prisioneros hechos en la toma de Cuenca por los carlistas, Así un periódico de Mahón[9] en su sección de noticias nacionales  decía al respecto:
De uno de nuestros corresponsales recibimos la siguiente carta, que refiriéndose a sucesos ya oficialmente conocidos, no puede ofrecer  peligro en su publicación:
Teruel 21
Voy a referirle ,como testigo presencial, los principales detalles de la gloriosa jornada de la brigada López Pinto  en el 19 del actual, y para facilitar mi narración empezaré por el parte que fue dado al ministro de la Guerra  y capitanes generales de  Aragón y Castilla la Nueva  por telégrafo y dice:
(Omitimos el parte a que nuestro corresponsal se refiere por ser ya conocido de nuestros lectores)
Este parte condensa brevemente la historia de nuestras operaciones tan diestramente dirigidas y desempeñadas. Las penalidades han sido muchísimas, pues agotadas totalmente  en los dos primeros días las pequeñas provisiones de fiambre y salchichón que llevaban los oficiales y que  compartieron con los soldados más endebles, todos ,absolutamente todos, pasamos hambre  , pero todos sin excepción, caminábamos trepando  sierras  espesísimas  en la esperanza de encontrar  los enemigos de la España liberal, bajo la abrasadora impresión de un calor sofocantísimo que aliviábamos en alguna ciénaga que encontrábamos por milagro ,o la  molestia de chubascos torrenciales que convertían el monte en cascadas y los  caminos en ríos, el soldado que iba descalzo y con los pies destrozados seguía su marcha con bastante humor , para chancearse de sus mismos dolores, y se impacientaba de loso obstáculos que demoraban hallar al enemigo  para rescatar a los desgraciados y valientes defensores de Cuenca.
Cuando el brigadier nos anunció que los teníamos a media hora de distancia balbuceaba de emoción y al arengar a la fuerza pidiendo su colaboración para salvar a los prisioneros, sus ojos se humedecieron. La noticia fue un remedio mágico que hizo desaparecer todo cansancio y nuestros valientes hermanos de armas avanzaban tan resueltos y ágiles como si saliesen entonces del cuartel.
Las fuerzas fueron subdivididas para envolver el pueblo de Salvacañete donde la facción se fortificó al saber que íbamos a batirla, llevando la vanguardia el valiente batallón de Córdoba. La brigada cayó sobre el pueblo e inmediaciones como un diluvión, y se hizo pronto dueña de él, obligando al enemigo a una huida desordenada por un punto al que minutos despues llegaba el batallón de reserva de Ávila, despues de vadear un río y trepar un monte por rocas casi  inaccesibles, logrando, sin embargo, hacerles algunas bajas y un  prisionero.
El comportamiento del batallón de Almansa fue también valiente y decidido, y la caballería parecía tener alas al trepar y saltar sobre las rocas; en resumen todos demostraron su valor y su entusiasmo hasta su más alto grado.
Entre los muertos enemigos lo fue  el comandante del escuadrón sagrado, que se compone todo de oficiales: sus bajas fueron muchas  y las nuestras insignificantes; no sé de ninguna grave.
En el soldado hemos encontrado, no solo muestras de su gran  disciplina y subordinación, sino rasgos tan cariñosos como venir a dar a sus oficiales el décimo de su ración de pan que se les dio al ver que aquellos no entraban en la repartición, y cuando encontraban alguna charca se disputaban la preferencia de que nosotros bebiéramos el agua  que habían cogido en su fiambrera o vaso de hojalata.


Después de la victoria cantaban los soldados la siguiente copla:
El general López Pinto/ ya no quiere guarnición /que quiere matar carcundas/ en los montes de Aragón 
Despues de profusión de entusiastas vítores  de los prisioneros a sus libertadores y de cuantas demostraciones de cariño y de reconocimiento es capaz el hombre, regresamos a esta donde nos recibieron con entusiasmo grandísimo, saliendo las autoridades civil, militar y el ayuntamiento a felicitar al brigadier.

Portada de la publicación de Mariano López Marín sobre la 1ª guerra Carlista en la zona de frontera entre Teruel, Cuenca y Valencia inédita en parte  y con muchas referencias documentales.

Formamos todas las fuerzas por la tarde para revistarlas el brigadier y luego dirigió la siguiente alocución:
“Soldados y voluntarios: Faltaría a un deber de gratitud, si de nuevo no os reuniera bajo los muros de esta invicta Teruel para daros las gracias por vuestro comportamiento en la jornada del 19.Horas antes de efectuarlo, y en medio de las ásperas breñas de Albarracín, recordáis que acudí a vuestra bravura, sufrimiento y disciplina para salir airoso de tan delicada empresa. Prueba de que conocía a mis valientes compañeros es que os anuncié como cosa resuelta la victoria. Con soldados como vosotros se conquista el mundo y cualquier empresa es fácil. Habéis escrito la página más brillante de mi pobre historia militar; nada puedo ofreceros en este momento más que mi eterna gratitud, recomendando vuestros distinguidos  servicios para que sean premiados por el gobierno de la nación, pero todos vosotros estáis penetrados que ninguna recompensa  valdrá más que la de tener el orgullo de haber pertenecido a la primera brigada de Aragón que libertó a sus bizarros compañeros prisioneros en la defensa de Cuenca. Camaradas; ¡Viva España! ¡Viva el ejército!
Los soldados y el numeroso pueblo contestaron compactos y vitorearon entusiastas al brigadier.
Entre las inauditas crueldades que los carlistas han cometido, hay cinco o seis casos de asesinar a bayonetazos a los prisioneros que rendidos de cansancio no podían continuar la marcha por su pie con la agilidad que ellos deseaban”

Muchas otras publicaciones recogen este hecho por el cual el  brigadier López Pinto fue condecorado  y recibido con honores allí donde llegaba igual que las tropas a su mando.
Espero que os gusten estos breves apuntes históricos y os deseo una muy felices fiestas  2019 bajo el amparo de nuestra madre la virgen de Valdeoña.
Salvacañete, septiembre de 2019
          Vuestro paisano y amigo.
           Mariano López Marín



En la iglesia de Salvacañete se refugiaron varias veces las gentes de nuestro pueblo para protegerse de los ataques carlistas, según diversos documentos consultados en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. Fotografía de mi amigo Amadeo Muñoz García cuando fue restaurada la fachada  que da a la plaza en 2015.

[1] [1] LOPEZ MARIN, M. “Salvacañete: su historia y sus gentes”. Edic. Excmo.  Ayto de Salvacañete. Gráficas Llogodí, Utiel, 2004.Págs 315-318.

[2] LOPEZ MARÍN, M.-“Las guerras carlistas en Salvacañete y su comarca en sus documentos” Trabajo inédito en parte. Una parte “Cronología  y hechos  de la primera guerra carlista en la zona de frontera entre Teruel, Cuenca y Valencia” lo presente al VI Congreso de historia comarcal organizado por el Centro de Estudios Requenenses (CER) y está publicado en versión resumida en  Oleana: Cuadernos de Cultura Comarcal, ISSN 1139-4943Nº. 28, 2014 (Ejemplar dedicado a: VI Congreso de Historia Comarcal: " La Meseta de Requena-Utiel entre la guerra de Independencia y la crisis finisecular: 1808-1898"), págs. 359-392.

[3] Biblioteca virtual de prensa histórica. La Correspondencia de España: diario universal de noticias: Año XXV Número 6077 - 1874 julio 22.[Madrid] : Hilarión de Zuloaga, 22/07/1874 (Madrid).Pag 3 (Descargado el 10-6-2019)
[4] Biblioteca virtual prensa Histórica. El Gobierno: El Gobierno - Año III Número 776 - 1874 julio 29 (29/07/1874) Madrid: Imp. a cargo de Juan Iniesta, 29/07/1874, pag. 2. Descargado de https://prensahistorica.mcu.es/es/publicaciones (17-7-2019).
[5] Bagajeros: Conductores del bagaje militar.
[6] Esas grandes alturas son el Cerro de la Cabeza, el Cerro de la Umbría y el alto de las Almas.
[7] E.M. Estado mayor
[8] Esos molinos eran los tres que hay junto al pueblo el de arriba, el de en medio y el de abajo.
[9] Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. Periódico  El bien público: Año II Número 425 - 1874 agosto 1. [Mahón : s.n., 01/08/1874] (Mahón).Pág. 1.


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