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CURIOSIDADES DE LA HISTORIA DE SALVACAÑETE COMO ALDEA DE MOYA

  Este trabajo que  os doy ahora a conocer  fue una  conferencia  que realicé  en la Iglesia de Santa María de Moya el 11 de agosto de 2003...

viernes, 18 de septiembre de 2026

MOLINO DE LA RINCONADA DE CAÑAS, QUINTO MOLINO HARINERO QUE TUVO SALVACAÑETE

Mariano  López Marín.Cronista Oficial de Salvacañete y Moya (Cuenca)

Artículo publicado en el LIBRO DE FIESTAS DE SALVACAÑETE 2026

Este año 2026 he dedicado mi trabajo en el libro de Fiestas de Salvacañete a un quinto molino harinero que hubo  en nuestro pueblo en  el siglo XIX, en 1821, y que fue construido por una familia de Salvacañete en el llamado Rincón de Cañas, muy cerca del pueblo en la zona del rio Gervasio. LO publico en el blog para qeu la gente que no tenga el libro de fiestas pueda leerlo.Tuve noticias de la existencia del mencionado molino a través de Néstor Adalid García que me comentó una vez que dicho molino había desaparecido como consecuencia de una gran riada. En mi afán de encontrar documentación de dicho molino encontré un extraordinario documento en la sección Consejos del archivo histórico nacional que nos habla del mismo. Este verano, en las I JORNADAS DE PATRIMONIO Y TURISMO DE SALVACAÑETE organizadas por el Instituto de Estudios Conquenses (IDEC) y el Excmo ayuntamiento de Salvacañete y la colaboración de Globalcaja y  de mi compañero y amigo  Emilio Guadalajara el pasado día 25 de julio, expusimos unos paneles de Industrias Hidráulicas antiguas en Salvacañete y había un panel informativo dedicado a este MOLINO DEL RINCÓN DE CAÑAS  con su historia. Quiero dar las gracias a cuantos colaboraron para que estas JORNADAS fuesen posibles.

                         Paraje del Rincón de Cañas (Salvacañete) donde estuvo ubicado el molino mencionado en este trabajo.Fotografía Alberto Abril Alcalá.

Se construyó este molino harinero en 1821 por el matrimonio formado por Mariano Muñoz y Mª Antonia Martínez. Fue vendido años despues a Tomas Yuste y Justo Lozano (AHN. Consejos 3906, Legajo 1680, exp 2, (antiguo exp 32), año  1832).Tuvo muchos problemas para funcionar.

Este documento[1] lleva el siguiente encabezamiento:” Don Tomás Yuste  y Don Justo Lozano[2]  vecinos de la villa de Salvacañete sobre que no se les impida el libre uso y aprovechamiento de un molino harinero de su propiedad construido y edificado a las márgenes del rio Cabriel en el término de la misma”

Es un documento de 21 folios, 42 paginas en la que se explica todo el proceso. Solamente voy a comentar las más importantes

Este molino estaba situado muy cerca de las casas del pueblo, en el paraje Rinconada de Cañas, debajo del Rio Gervasio, casi tocando al pueblo. El arrendador del Molino de Arriba o molino del Concejo denunció a los dueños de este molino y se lo cerraron las autoridades  del Marquesado de Moya y provinciales en 1823. Aunque hubo un tiempo que fue utilizado por el molinero del Molino del Concejo. Lo  compraron los vecinos de Salvacañete Tomas Yuste y Justo Lozano y les pusieron muchas trabas para su funcionamiento y tuvieron que recurrir al Consejo de Castilla .Entre las razones que daban para que les autorizasen a que los vecinos pudiesen moler en él estaban que Salvacañete había aumentado bastante la población, tenía 270 vecinos en 1832,más de 1000 personas, y que aunque haba dos molinos; el de la Herrería (que solo molía  desde las doce de la noche de los sábados hasta las doce de la noche de los domingos y únicamente para los trabajadores de dicha herrería al utilizar la misma agua para mover el martinete de la ferrería y el rodezno del molino) y  el del Concejo, y  los vecinos debían en épocas determinadas del año, despues de la trilla, irse a moler al Molino de San Pedro (El Vallecillo) y al de Alcalá de la Vega  situados  a varias horas de camino y con la consiguiente pérdida de tiempo, que era muy necesario para los labradores y ganaderos para poder realizar sus faenas.

“En la villa de Moya a catorce de diciembre de mil ochocientos treinta y uno ante mí el escribano y testigos comparecen D. Tomás Yuste y D. Justo Lozano vecinos del lugar de Salvacañete de esta jurisdicción y dijeron: Que tienen un molino harinero en termino de dicho pueblo de Salvacañete y sito debajo de la Rinconada de Cañas , el cual está sin uso a solicitud de la providencia del Sr. Intendente de esta provincia de Cuneca la cual les agravará  mediante a no ser el molino de perjuicio a terceros; que al solicitar el libre uso  y aprovechamiento de dicha fábrica y acudir para ello al Supremo Consejo de Castilla; Otorgan y confieren todo su poder cumplido el que en dicho se siguiese y es necesario pueda valer a Don José Benito Vienta Agente de los tribunales de la Corte para que a su nombre y representando sus personas de nuestra parte en dicho Supremo Tribunal presente escritos ,memoriales, testigos y otros documentos que sean necesarios: Recuse jueces .letrados , escribanos y otros ministros de Justicia con el pensamiento necesario  se aparte de  las recusaciones  y si le conviniere diga autos y sentencias…”

En el folio 7 de este documento aparecen las explicaciones del pleito generado por la construcción  y funcionamiento de este Molino de la Rinconada de Cañas en estos términos:

D Nicolás Martínez de Ambice ante y en virtud de poder que en debida forma presentes de D. Tomás Yuste y D. Justo Lozano vecinos del lugar de Salvacañete, Provincia de  Cuenca y Corregimiento de Moya por el recurso que se nos confirma a dicho a V.A, Digo: Que en el año 1821 Mariano Muñoz y María Antonia Martínez, legítimos consortes de la propia vecindad construyeron y edificaron  un molino harinero en terreno suyo propio en el río Cabriel de igual término e inmediato a la población, tocando casi  con su caserío. El vecindario consiguió un notorio beneficio, pues sin riesgos ni más gastos que el de la maquila[3] se les proporcionó moler sus trigos y hacer harinas, lo que anteriormente no podia verificar mucha gente de él, pues aunque a distancia del mismo pueblo y por la parte superior de él, hay otro molino harinero perteneciente a Propios[4], no era no es bastante para moler cuanto necesiten aquellos vecinos, que son cerca de trescientos. Por esta razón muchos se veían precisados y actualmente lo están a sacar y llevar los granos a molinos de otras poblaciones, distantes una o dos leguas y por caminos estrechos  y peligrosos. No parecía que hubiese una razón de justicia que la de prohibir que el uso del  molino construido por dichos consortes y mandar que se cerrara y mayormente cuando se habían guardado todas las formalidades y requisitos necesarios para su construcción y se experimentaban las ventajas y  utilidades, que el Intendente de Cuenca y su Provincia  a señal de representación del  arrendatario del  molino de Propios mandó cerrar el otro a fines del año 1823 y desde entonces ha estado y está cerrado. Mis representados lo han adquirido por compra a los que lo construyeron convencidos de que conseguirán de la justificación de V.A de que se les permita el uso a que desde el principio se destinó y le es propio. No se perjudica en ello a tercero, ya que el contrario es útil y necesario al común de vecinos, y el Molino de Propios de Salvacañete no experimenta otro menoscabo que el de alguna maquilla ya que no sea tanta la concurrencia de moler en él. Esta pérdida que no puede asegurárselo sea. pues depende de la voluntad de los que han de llevar sus granos a moler, ni es más atendible que el beneficio común que principalmente debe procurarse y este….ya que en el mimo resultado es el bien del Estado. El Molino de propios no está garantido de un privilegio particular exclusivo que obstruye e impide la existencia de otro de la misma clase…”

En los folios 15 al 17 de este amplio documento se explican las razones por las que los compradores del Molino del Rincón de Cañas D. Tomás Yuste y D. Justo Lozano  recurrieron al  Concejo de Castilla para que seno se les impidiera el uso  y aprovechamiento de un molino harinero situado en las orillas de Cabriel en término de Salvacañete y que había comprado a los dueños del mismo Mariano Muñoz y Mª Antonia Martínez... Es una certificación del Corregidor de Moya, Entre estas razones estaban que en el término de Salvacañete, muy extenso  y con muchas masías, solo existía en ese momento, década de 1820, como único molino de uso libre el Molino del Concejo o Molino de propios y que  en las épocas en las que se efectuaba la previsión de harinas para el año, verano y otoño el caudal del Cabriel era escaso. Había otro molino  en la Herrería La Nueva,  a más de dos horas de camino, pero solo molía desde las doce de la noche del sábado hasta las doce de la noche del domingo porque el martinete de la herrería  y el molino harinero compartían la misma agua para moverlos y solo molía para uso de los trabajadores de dicha herrería. Muchos labradores tenían que irse a moler  al molino de Alcalá de la Vega  o al de San Pedro, ambos en el río Cabriel y tenían que  dedicar mucho tiempo en el viaje., hasta cinco horas para ir  al molino de San Pedro. Además, en aquel momento la población de Salvacañete, década de 1820 a 1830, era de 270 vecinos, la mayor parte agricultores y ganaderos, incluyendo sus numerosas masías  o casas de campo. Aproximadamente unos 1000 habitantes. La existencia de un solo molino, el de Propios, para uso de toda esta población era un problema “ A pesar de que los molinos harineros[5] son un de aquellos artefactos tan útiles como necesarios para la subsistencia del hombre , se está en el error de la preocupación mal disculpable  en dicho material, esto , el del respeto  a la antigüedad, de que en dicha población y su término no puede haber otro que el de Propios, porque así fue en antiguo; mal no se reflexiona que este tiene que servir a doscientas setenta familias, a que se ha aumentado su vecindario y que estás por su circunstancias particulares necesitan de otro igual artefacto  si han de ser servidos con prontitud y oportunamente. Se quiere sostener dicho error por la persona interesada bajo el  pretexto de que la construcción de los nuevos, la licencia para abrir el construido ha de ceder en menos cabo del de los Propios; sin embargo de que observan que el de estos fondos no es suficiente al servicio de aquel vecindario, que por la escasez de agua en los tiempos más a propósito los más de los años su arrendador pide, y consigue rebaja de la renta a  que se obligó”

 Fachada e interior del Molino de Arriba o también Molino del Concejo o de Propios en los siglos XVIII y XIX hasta su desamortización. Fotografía Mariano López Marín, octubre 2017.



Durante el año 1832 se sucedieron los escritos de este largo expediente que concluyeron el 18 de junio de ese año. En uno de ellos se ofreció  a los constructores del edificio del nuevo molino María Antonia Martínez que tomase a censo  perpetuo para sí y para sus hijos el Molino de Propios “... De lo informado por la Contaduría General del ramo, y por la Intendencia, acordó el 18 de mayo de 1827 , que la Martínez tomase  a Censo perpetuo , si le acomodaba par sí, sus hijos y sucesores el molino que tienen los Propios en el mismo pueblo pagando  en cada año la renta que produjese por quinquenio. La reclamante no se conformó con esta resolución y volvió a repetir sus gestiones ofreciendo satisfacer la cantidad que le pareció en lugar de la que arrojaba el año común del quinquenio; pero la Dirección por orden de 14 de septiembre de 1827 remitiendo el recurso de la Martínez a la Intendencia, la mandó informar, teniendo presente su anterior Disposición de 19 de mayo. Para su cumplimiento y que evacuase el ayuntamiento de dicho pueblo algunas noticias que se le pidieron, le fue trasladada a la Corporación; pero habiendo manifestado el D. Tomas Yuste y d. Justo Lozano a quienes fue vendido el Molino que fabricó Mariano Muñoz, que no les acomodaba comprar a censo  perpetuo el de los Propios en razón a las ningunas ventajas que les reporta, porque la cantidad que produce el año común del último quinquenio es bastante crecida, se ha devuelto por V.S.  el expediente a la Dirección con lo expuesto por esta Contaduría General para que en vista de todo se sirva resolver lo que corresponda, en cuyo estado se halla el negocio que se versa y es lo único que sobre él puede informar esta Contaduría General.

Cuenca, 24 de abril de 1832

Este escrito iba dirigido a D. Manuel Abad escribano de Cámara del Real y Supremo Consejo de Castilla”

Terminó este proceso y no se les dio autorización para el funcionamiento del Molino situado debajo de la Rinconada de Cañas. Años despues si lo conseguirían pero una gran riada lo destruyó.

Años despues, en la década de 1860, se autorizaron dos molinos harineros en Salvacañete, el Molino de Abajo y el Molino de Vitorio Martínez, actual molino de la Fábrica de Salvacañete. Podéis consultar la historia de los molinos harineros de Salvacañete en varias publicaciones mías[6].

 

 Varias páginas del documento AHN. Consejos 3906, Legajo 1680, exp 2, (antiguo exp 32), año  1832.fols 1,3 ,4


  

 Espero que os guste este nuevo trabajo porque se ama lo que se conoce .Y este es mi objetivo en todas las publicaciones en las que os doy a conocer aspectos históricos y etnográficos de nuestro pueblo Salvacañete.

Os deseo unas muy felices fiestas  dedicadas  a nuestra madre la Santísima Virgen de Valdeoña y que estos días alrededor del 8 de septiembre de 2026 llenemos nuestras calles y plazas de sana diversión, convivencia y armonía. Muchas gracias a la Comisión de Fiestas  que trabaja sin descanso y a nuestro ayuntamiento que las hacen posibles.

Vuestro paisano y amigo

Mariano López Marín

 

 



[1] AHN. Consejos 3906, Legajo 1680, exp 2, (antiguo exp 32), año  1832)

[2] D. Justo Lozano fue uno de los cuatro vecinos de Salvacañete que llevaron a cabo las obras de canalización para poner en regadío más de 400 almudes de la vega de Salvacañete en 1840. D. Francisco Adalid, D. Justo Valero, D. Mariano Ruiz y D. Justo Lozano. El agua llegó a la vega en 1842, http://mlopezmarinhistorialocal.blogspot.com/2021/06/d-francisco-adalid-d-justo-valero-d.html

 [3] La maquila era la cantidad de grano o harina que pagaba cada vecino cuando iba a moler al molino según la cantidad de grano que llevase a moler. Era un tanto por saco o talega de molienda.

[4] Ese Molino de propios era el Molino del Concejo de Salvacañete o Molino de Arriba que antes de ser desamortizado en el siglo  XIX lo arrendaban a un molinero arrendador.

[5] Op cit  AHN. Consejos 3906, Legajo 1680, exp 2, (antiguo exp 32), año  1832) fols 16-17

 [6] LOPEZ MARIN, MARIANO.-Salvacañete: su historia y sus gentes. Excmo .Ayto de Salvacañete. Gráficas Llogodí Utiel, 2004. Etnología y costumbres populares de Salvacañete. Ediciones  Rodeno y colaboración Excmo. Ayto de Salvacañete, Cullera, 2016.Trabajo en  el blog del autor http://mariano-recuerdosyaoranzas.blogspot.com/2017/02/molinos-hidraulicos-harineros-en.html

 

 

viernes, 17 de abril de 2026

LA VILLA MURADA DE MOYA AVANZA EN SU RECUPERACIÓN CON LAS IMPORTANTES OBRAS QUE SE ESTAN REALIZANDO Y CON DIVERSAS ACTUACIONES PATRIMONIALES

 Maraino López Marín. Cronista Oficial de Salvacañete y Moya (Cuenca).Coordinador del Centro de Estudios del Marquesado de Moya (CEMOMA) con sede en la Biblioteca Publica Municipal" Fray Domingo Coronado" de Landete

LA VILLA DE MOYA AVANZA EN SU RECUPERACION CON LAS IMPORTANTES OBRAS QUE SE ESTAN LLEVANDO A CABO POR PARTE DEL GOBIERNO DE ESPAÑA. A TRAVES DEL 2% CULTURAL Y DE LA DIPUTACION PROVINCIAL DE CUENCA A TRAVES DE LA RESERVA DE LA BIOSFERA VALLE DEL CABRIEL.





Muralla de Moya (Cuenca) en proceso de restauración en noviembre 2025-Raúl Turégano.




    Las actuaciones que se están realizando se centran en la zona de La Albacara,recuperacion de un horno alfarero del siglo XVII, consolidacion de una zona de murallla visible desde la carretera, restauracion de las Torres de San Roque y del agua, soterramiento de la linea electrica que va desde la iglesia de San Bartolomé hasta la plaza de la villa, intervenciones arqueologicas, etc
Esta semana visitaron las obras diversas autoridades provinciales de la Diputacion de Cuenca, el alcalde de Moya Fernando Sánchez Lopez y los arquitectos responsables de estas obras Fernando Olmedilla y Yanira Huerta.
Así nos daba la noticia de la restauración de la muralla la diputación de Cuenca el pasado 5 de abril de 2026:

Moya avanza en la recuperación de los lienzos de la muralla gracias al Plan de Sostenibilidad Turística del Valle del Cabriel


El Conjunto Histórico de Moya sigue avanzando en recuperar su esplendor gracias al Plan de Sostenibilidad Turística en Destino del Valle del Cabriel puesto en marcha por la Diputación en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, financiado por fondos Next Generation de la Unión Europea. La última actuación que se está llevando a cabo supondrá la recuperación de los lienzos de la muralla, el soterramiento de las líneas eléctricas y el cambio del pavimento de la plaza.

La diputada de Patrimonio, Ferias y Turismo, Mayte Megía, visitaba el inicio de los trabajos acompañada por el alcalde de Moya, Fernando Sánchez; la diputada de la zona, Emma Cano; y los responsables de las la empresa Artecoin de la mano de los arquitectos Fernando Olmedilla y Yanira Huertas.

Megía ha destacado que este conjunto histórico es uno de los más importantes de esta parte de la provincia que esconde un gran potencial turístico y maravillas que poco a poco están viendo la luz gracias a las distintas actuaciones que se están llevando a cabo en ella y que contribuirán a reforzar su posición como polo de atracción turística.

En este sentido, ha recordado que junto con la actuación que se lleva dentro del PSTD se está realizando otra en paralelo financiada por la Diputación en la Torre del Homenaje y que se unirá al proyecto aprobado por el Gobierno de España dentro del programa del ‘2% Cultural’ lo que transformará de forma evidente el aspecto de esta fortaleza medieval.

En cuanto a la obra que se está realizando por parte de la empresa Artecoin se centrará en una parte de la muralla con la que “prácticamente se completará el cerramiento de la parte más visible desde la carretera” limpiando, rematando las coronaciones de la muralla y reponiendo las partes más dañadas de la muralla por los espolios sufridos o por el desgaste del tiempo.

Olmedilla relataba que una de las actuaciones más importantes de esta fase será el soterramiento de los cables que van desde la iglesia de San Bartolomé a la plaza principal, donde se encuentra la iglesia de Santa María y la hospedería, para eliminar elementos externos a la construcción original. Además, se aprovecharán los trabajos de zanjeo para ocultar los cables para realizar estudios arqueológicos y estudiar la piedra origina que pueda aparecer durante los mismos.

CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE MOYA EN LA IGLESIA DE SAN BARTOLOMÉ

Por otra parte el ayuntamiento de Moya está trabajando par poner en marcha un CENTRO DE INTERPRETACION DE MOYA  en la Iglesia de San Bartolomé  formado  por una BIBLIOTECA CON LA DONACIÓN QUE HA HECHO  LA  ASOCIAACIÓN DE AMIGOS DE MOYA  al EXCMO AYTO DE MOYA  de todo su fondo  documental : revistas, libros,vídeos y otros materiales. Se ha climatizado dicho recinto donde se recibe a las visitras guiadas, se van  a colocar una pantalla de televsión para poder ver documentales de Moya, diversas estanterías, fotos  y mapas antiguos de Moya y algunos materiales encontrados en las excavaciones .









Vista panoramica de la Villa de Moya con el Arrabal a sus pies y la Coracha en la parte occidental.Fotografía Excma Diputación Provincial de Cuenca.




Enlace al artículo anterior que  publicamos en este mismo blog sobre las obras de restauración en Moya en diciembre de 2025


martes, 3 de febrero de 2026

EL LEVANTAMIENTO DE LAS COMUNIDADES DE MOYA entre 1520 y 1521.Sus causas y como actuó el Concejo de Utiel respecto a este levantamiento.

 

Mariano López Marín. Cronista Oficial de Salvacañete y Moya (Cuenca).Coordinador del CENTRO DE ESTUDIOS DEL MARQUESADO DE MOYA.

A comienzos del siglo XVI, la mitad meridional  de la diócesis de Cuenca  era un mosaico de jurisdicciones  señoriales  y reales. Los tres grandes títulos de la región eran los marqueses de Villena, Moya y Cañete. El propio rey tenía el señorío de algunos pueblos  en calidad de Maestre de la orden de Santiago. Además buen número de la nobleza menor poseía entre uno y tres pueblos[1].  Comunidades  de todas las jurisdicciones se rebelaron en 1520.  El  Marquesado de Moya tenía entonces 32  poblaciones, en la frontera de Castilla con Aragón y Valencia. En la actualidad Moya está desierta y toda esta comarca casi despoblada., pero incluso a principios del siglo XVI  esta zona tenía un poblamiento escaso. Sin embargo la villa de Moya tenía  su importancia como plaza de frontera y como puerto seco[2], y la comarca abastecía a la ciudad de Valencia de ganado, cereales y madera. Unos cuantos pueblos tenían incluso manufacturas de lana


Villa de Moya desde Santo Domingo de Moya. Castillo de Moya. M. López Marín


En noviembre del año 2007 presenté al III Congreso de Historia comarcal celebrado en Requena, Camporrobles y Mira el trabajo “El levantamiento de las COMUNIDADES DE MOYA. Apoyo de los comuneros  de Requena y Mira. Consecuencias para las aldeas moyanas.” [3].En el mismo hice un amplio estudio de la rebelión comunera en el Marquesado de Moya  entre 1520 y 1522 y las consecuencias que tuvo para las aldeas del marquesado.

Hay un trabajo[4] de Sara T Nalle, que fue profesora del Departamento de Historia  del William Paterson College. Wayne,New Jersey,U.S.A que aborda ampliamente la rebelión comunera en el Marquesado entre 1520 y 1521. Hace mención a las grandes obras[5] que tratan la rebelión comunera en Castilla. Insiste en que  la descripción general  de esta rebeliones rurales  aparece en la obra  Las comunidades como movimiento antiseñorial  de J. J. Gutiérrez Nieto en el que estudia en toda Castilla el papel de estas revoluciones , aportando nuevos datos y corrigiendo a la  interpretación que había hecho José Antonio Maravall de las comunidades como revolución exclusivamente urbana[6].

 Nos dice Sara T Nalle que para los rebeldes de Moya  la sublevación nacional  de 1520 era una oportunidad de  revivir su centenaria lucha  por el retorno a la jurisdicción regia. Durante la Edad Media  Moya y su Marquesado habían permanecido a la  corona de Castilla y habían recibido privilegios  que garantizaban su derecho a permanecer en ella. La villa presumía que durante un corto periodo de tiempo, durante el siglo XIV[7], llegó a estar representada en las cortes de Castilla. En el caso concreto de Salvacañete el famoso pinar del rento de Tórmeda gozó de privilegios[8] reales en el siglo XIV, de los cuales nos informa la colección Abella de la Real Academia de  la  Historia.  En el legajo 1º “Privilegio del rey D. Alfonso para que la villa  no pagase al Marqués cosa alguna por la tala  y corta del pinar de Tórmeda que consumió. Librado en Alcalá de Henares  año de 1383”

Legajo 1º” Merced que hizo el rey D. Juan  a la villa para que no pagase  cosa alguna por la tala del pinar de Tórmeda. Dado en Madrid en 1382”. Pero la estratégica situación  fronteriza de Moya  convertía a la villa y a todo el Marquesado en un valioso regalo que  la corona podía usar para recompensar servicios prestados. Así ocurrió, y en 1475 Moya cayó en las manos ávidas de Andrés de Cabrera y Beatriz de Bobadilla.  Fernando  e Isabel, los Reyes Católicos,  enajenaron definitivamente el territorio moyano otorgando  a D. Andrés de Cabrera el título de Marqués, lo que le permitía incorporar la comarca a su mayorazgo y disponer de alcabalas, portazgo, tasas y justicia[9]. La respuesta de Moya fue la rebelión. En 1483 el pueblo de Moya se  levantó contra  Beatriz de Bobadilla, pero el tumulto se sofocó rápidamente.

Además de la inestabilidad política  por la concesión del título de Marquesado, dos asuntos económicos  causaban malestar en la población  de esta zona del recién creado Marquesado de Moya a comienzos del siglo XVI; la escasez de  tierras de labranza[10] y  pastos[11], y el comercio con Valencia. La falta generalizada de tierras era consecuencia del rápido crecimiento demográfico. El pueblo de Landete, por ejemplo, parece haber pasado de  50 a 100 vecinos  en el corto espacio de tiempo de 40 años[12].Desde luego, los campos de la región no eran tan fértiles como para sostener tan rápido crecimiento. En el término de Cardenete los suelos eran tan pobres  que sólo podían cultivarse cada cuatro años, y en algunos lugares cada veinte[13]. Hacia 1500 Cardenete contrató la dehesa de Yémeda que pertenecía al término de la  ciudad  de  Cuenca. Así consiguieron una buena fuente de alimento en posterior pleito con Cuenca el concejo de Cardenete argumentó que  esa tierra era muy necesaria para su localidad  y que  eran sólo cinco familias las que ocupaban las tierras, con dos viudas cabezas de familia  que no podían trabajar sus posesiones[14].

        El problema del comercio con Valencia era más complicado. Al sur de Moya se encontraba la villa de Requena, uno de los principales pasos fronterizos entre los reinos de Valencia y Castilla. Junto con  las cercanas  Utiel e Iniesta, Requena  era una de las villas que habían vuelto al realengo en el siglo XV. La economía de  Requena dependía tanto de sus propias producciones  de trigo, madera, paños y  ganado  como de las mercancías que pasaban  por la villa  para el mercado valenciano[15]. Cuando la corona de Castilla  otorgó al Marqués de Moya  el derecho de portazgo y de exportación de productos locales, Moya se convirtió en una indeseada competidora para el comercio de Requena. Ambas circunstancias – deseos de libertad  de los moyanos  y la tensión política entre Moya y Requena – jugaron un papel en la rebelión y siguieron actuando después  de la desaparición de las  Comunidades. Y eso explica también el apoyo de la villa de Requena, al igual  que lo hicieran La Motilla e Iniesta a los rebeldes  de la comunidad de Moya y los fuertes lazos que existieron entre los comuneros de estas cuatro villas.

            La rebelión comunera se inició en Cuenca  en julio de 1520 cuando la Comunidad de Cuenca se rebeló contra el  corregidor real[16]. La  rebelión se inició en el sudoeste de la provincia, lindante con Toledo  ciudad  comunera por  excelencia, y se dirigirá hasta el este, alcanzando Moya a principios de octubre y Requena  en Noviembre. La rebelión de Moya comenzó un día de octubre de 1520 y sorprendió al Marqués Juan Fernández de Bobadilla, enfermo  en su  palacio de  Cardenete, pueblo que en  estos días se convertía en la segunda capital del  marquesado. La villa de Moya y  aldeas sin identificar[17]  participaron en la creciente y triunfante sublevación. Al principio, Cardenete fue leal al marqués pero cuando  la  noche del 30  al  31 de octubre tres mil hombres armados llegaron a la población, esta localidad  traicionó a su señor. El marqués se vio obligado a huir al castillo de  la cercana Víllora con su mujer e hija. Los rebeldes saquearon el palacio de Cardenete y se llevaron tapices, joyas, oro plata, etc. y le persiguieron a Víllora, causándole más pérdidas y sobre  todo agraviándolo[18].Desde Víllora, y para poner  a su familia a salvo Cabrera se dirigió a Solera, población señorial fuera del marquesado, pero en estos trances siguió perdiendo bienes  y hombres, entre ellos dos sobrinos.[19] Aunque la rebelión comenzó y prosiguió en la villa de Moya, el marqués acabaría por  reservarse  una venganza para la infiel Cardenete.

            Poco a poco los rebeldes moyanos fueron consiguiendo aliados. Hacia finales de octubre de 1520 el concejo de Cuenca  tuvo que ordenar a los lugares  del marquesado de Villena  que no fuesen en auxilio de los comuneros de Moya[20]. A lo largo de toda la revuelta comunera el mensaje y el mandato  que dieron  el gobierno de la ciudad de Cuenca  y el gobierno real fue que las  comunidades lindantes con el territorio moyano   no secundasen a los comuneros. En Noviembre de 1520 la villa de Requena, que era la más importante  de la región, se rebeló.  Tomaron el control de  su fortaleza, se aprovisionaron de trigo y municiones  y enviaron un procurador a la Junta, la cual les ordenó extender  la rebelión más allá  de su distrito[21]. El gobierno real montó una contraofensiva. El cronista Santa Cruz menciona dos batallas en noviembre en Carboneras, la segunda de las cuales el día 14, habría terminado con toda la residencia del marquesado. El hecho tuvo lugar en Carboneras, pero la rebelión distaba de acabar.  La regencia encomendó  la recuperación de Moya  a don Jorge Ruiz de Alarcón, señor de Valverde de Júcar  y de la villa y castillo de las Veguillas de las  Truchas, la Torrefuerte o Torrefuerte., esta última lindante con Moya, en término de Salvacañete. Este hecho está documentado  en los siguientes términos:

Así nos habla un texto clásico en la historia de Moya  de D. Juan Cabrera, Segundo Marqués de Moya[22]” Sucedió D. Juan a sus padres en el Marquesado de Moya en el año 1511. Fue caballero de la orden de Santiago y muy parecido a sus progenitores en las virtudes. Hácese mucha memoria de él en  las Crónicas del Señor Emperador, refiriendo la fineza con que  obró en las reboluciones  del Reino y en sosegar los tumultos de Valencia que llamaron Germanía asistiendo con sus personas y gente que levantó a su costa  y con sus criados y vasallos a Diego Hurtado de Mendoza, conde de  Melito, Virrey de aquel Reino, que administró con gran valor e industria aquella guerra. No le dieron  menos en qué entender  sus vasallos de  Moya, que habiendo faltado los Reyes Católicos que mantenían con su autoridad la merced que hicieron a sus padres: y hallando buen ocasión en las revoluciones de Valencia  y Castilla procuraron sacudir el yugo del nuevo Señorío pretendiendo que no podían haber sido enagenados, y llegaron  a tomar las armas contra el Marqués con tanta osadía que les arrojaron fuera de Moya y se apoderaron de su fortaleza, salvando con gran riesgo su persona y familia rompiendo por en medio de los amotinados  que se le opusieron al paso cerca de Fuentelespino a donde tuvo con ellos un fuerte reencuentro, en que murieron muchos de una parte  y de otra y apenas  pudo recobrarse en Cardenete, en cuya memoria conserva  hasta hoy aquel sitio el nombre de Cañada de la Matanza. Continuaron su insolencia los amotinados, cometiendo robos, muertes y otras  violencias, como gente desenfrenada, que  habían perdido el respeto a Dios y a la justicio. Pero el marqués juntando los socorros que pudo de amigos  y deudos, y asistido por orden particular del Señor Emperador, de Jorge Ruiz de Alarcónseñor de Valverde[23] que le acudió con su gente de armas, se volvió a restituir lo que era suyo, cobrando la fortaleza y todo lo demás del estado y haciendo justicia  en los principales movedores  de aquella rebelión y por mandato de los  Gobernadores del Reino y del Supremo Consejo, fueron muchos condenados  a  muerte y perdimientos de bienes  aplicados a la Cámara del marqués de quien le pusieron en posesión inmediatamente: en que se portó con tanta  humanidad y clemencia  que viendo su estado  en la quietud que deseaba  perdonó  a todos los ausentes  y restituyó los propios  y bienes a los Concejos y particulares  sin reservar en sí cosa alguna, como consta en la Escritura de perdón general que otorgó  juntamente con su hija y yerno en la villa de Moya  en 20 de agosto de 1525..”


Castillo de Torrefuerte (Salvacañete) desde donde acudió D. Jorge Ruiz de Alarcón, Señor de las Veguillas (Torrefuerte) y de Valverde, a socorrer al Marqués de Moya  en la rebelión comunera en 1520.Ambos eran señores de frontera.Fotografia Castor Barrera Marín.


Pero ¿cómo actuó el Concejo de Utiel con respecto a  apoyar a las Comunidades de Moya? D. Miguel Ballesteros Viana, primer e insigne Cronista de Utiel, nos ilustra al respecto en su famosa Historia de Utiel[24]

Apenas iniciadas en  Castilla las Comunidades, se apresuró el Marqués a escribir a los Concejos de Requena y Utiel, dándoles cuenta no muy veraz de su organización y fines que perseguían los comuneros; manifestando, además, la confianza que tenía en las dos poblaciones para que no diesen ayuda alguna a los sublevados. Por ello les prometía  emplear su mediación con los altos empleados del reino, a quienes recomendaría su gran lealtad para que fuese premiada debidamente: no faltó el Marqués a sus compromisos, y ofició al Condestable y Cardenal apenas obtuvo una respuesta satisfactoria: especialmente de Utiel que le juró” estar solo al servicio de sus altezas, dispuesto a defender  como siempre la fidelidad real.”

Obedecía la súplica del Marqués a los temores  que abrigaba sobre la actitud en que se colocarían los pueblos de su señorío, los cuales no tardaron en demostrar a su dueño el poco aprecio en que tenían su autoridad. Pero el sucesor de D. Andrés de Cabrera, D. Juan de Cabrera  Bobadilla, no sólo deseaba la confianza o por lo menos  la neutralidad de requenenses y utielanos, si no que pretendía contar con su apoyo  en caso que fuese necesario. Esos deseos no pudo verlos cumplidos

La villa de Utiel en el turbulento periodo de las Comunidades no tuvo comunidad alguna que sea conocida, pero su Concejo para mejor proveer procuró mantenerse neutral, pero dentro de una  neutralidad parcial, si se nos permite la frase, sosteniendo correspondencia  y aun relaciones con la comunidad de Moya, respondiendo con ofrecimientos  a la hermandad y comunidad de Iniesta, y haciendo por otro lado protestas de su lealtad ante el ilustre  y muy magnífico señor D. Juan de Cabrera. La villa guardó la fidelidad real lo mismo que los comuneros: no dio favor a estos, y respetó los consejos  del Marqués de Moya con gran disgusto de su comunidad.

Cómo hemos visto en páginas anteriores  estando los Marqueses de Moya en su castillo palacio de  Cardenete,  y pretendiendo por medio de cartas y recados sujetar a los moradores de sus bastos dominios para que no se reuniesen en comunidad, muchos de estos  vasallos  se juntaron con los sublevados y obligaron a sus señores a trasladarse  a Víllora. Allí penetraron en la casa que tenían los marqueses, haciendo un gran saqueo de sedas, brocados, tapices y otras cosas de valor, dirigiéndose luego a la cabeza del señorío, .Moya fue entonces  cercada por los comuneros y los vecinos se hicieron fuertes, no consintiendo la entrada a los sitiadores. En tal estado pidieron ayuda a los vecindarios de  Requena  Utiel, y salieron de estos dos pueblos buen número de vecinos armados, que dieron vista a los viejos muros de la encumbrada villa, en ocasión de ondear  ya en sus almenas el pendón de la comunidad. Apenas llegaron al poblado les obligaron a contramarchar  so pena de azotes[25] esto respecto a los vecinos de Utiel. No sabemos si con los vecinos de Requena seguirían igual conducta puesto que algunos de Requena sí que apoyaron la rebelión comunera. Los marqueses de Moya  se retiraron a Enguídanos .desde donde  escribieron a Utiel, dando cuenta de los escándalos habidos en sus tierras.

El enfado de los de Utiel por haber sido recibidos  en Moya tan descortésmente, se manifestó reteniendo algunas acémilas que procedían de aquella villa. Sabían los de su Comunidad que Utiel  sostenía correspondencia  con el marqués y bastó sólo esto para considerar a sus vecinos caso como enemigos. Así en la carta que enviaron a Utiel el 8 de noviembre de 1520, se leen estas sentidas frases “esta Villa y comunidad escribió a la de Requena  y a esa Villa y a otras nos ayudasen y favoreciesen porque este patrimonio real no fuese apartado de su  real servicio y las otras villas teniendo el celo y voluntad que tienen al servicio de sus católicas majestades nos han socorrido y favorecido como personas que han visto la gran justicia que tenemos  y esa villa no tan solamente  no ha querido favorecernos tiempo hace  mostrándose contra  esta comunidad aun ciertas personas  han dado favor y ayuda a D Juna  de Cabrera en todo lo que han podido, viniendo en persona a ayudarle hasta algunos sacerdotes de esa villa…que bien teníamos creído que habiendo tan buena vecindad com ha habido entre estas villas ,más habíamos de ser de vosotros socorridos que no enojados, y porque queremos ver si para adelante  había más lugar y más razón para ello, acordamos ora vez de pediros por merced  que porque lo pasado se suelde nos mandéis la más gente  que pudieseis en nuestro favor ,que aquí se les darían todos los mantenimientos que fueren menester y ni consintáis que en esa villa haya personas que vayan contra el servicio de sus majestades ni contra su patrimonio real” Según nos cuenta D. Miguel Ballesteros Viana la respuesta que dio el Concejo de Utiel  a la Comunidad de Moya fue bastante oportuna y de la cual hemos entresacado estas frases: ”Utiel ha favorecido y favorece a esa villa, ampara sus vecinos e intereses, está en paz  y sosiego con sus  católicas majestades y no ha acordado ni tiene movimientos  ni levantamientos  que otros pueblso han tenido, ni aquí hay comunidad ,salvo estar al servicio de sus altezas, guardando fidelidad y lealtad que siempre ha tenido y tiene a la Corona Real. Y en la carta que nos enviasteis, su alteza no nos manda  dar favor, más de que no seamos en prender ni matar ni herir ni hacer otro mal a esa villa ni a su tierra  ni vecinos de ella, y no se hallará que por mandato de la villa ni con su voluntad, haya ido ninguna persona a favorecer ni llevar armas a su señoría el marqués, y si algún sacerdote ha ido, no era por nosotros  que era criado de su señoría y sobre él la villa no tiene jurisdicción…y a lo que decís que enviemos la gente que  pudiésemos os decimos que esta villa no tiene voluntad de ponerse en contra de ninguna  persona sin mandato de sus majestades porque esta villa no tiene casi Comunidad. Y pues lo dicho, no teníais necesidad de enviar a pedir gente  pues  que los que allá iban en vuestro favor, los mandasteis salir tan deshonestamente[26].”

La participación que tuvo Utiel en la revuelta de las Comunidades fue casi nula. Y la actitud  que hubo de adoptar con los comuneros de Moya  fue adecuada a la filosofía del Concejo utielano que era mantener  en paz  a la población y ser fieles y leales al rey. En septiembre de 1521 y comienzos del año siguiente, Alonso de Montalbán estuvo practicando algunas diligencias  en las villas de Requena y Utiel sobre los sucesos de Moya y el levantamiento comunero en la villa y su tierra. Y sólo resultó implicado en ellos  el mesonero Beniarrés, vecino de la villa.

 Los comuneros moyanos como los de Iniesta, Requena y Mira se señalaron en aquel levantamiento- como dice Lafuente- más en justicia fundado, con más valor sostenido y última protesta armada de la libertad contra la opresión. Desde entonces  las Cortes quedan reducidas a una mera  fórmula y no serán  ya llamadas sino a votar un impuesto.


Mapa del Marquesado de Moya  a finales del siglo XVIII.Elaborado por D. Rafael Merino Gallo en la villa de Moya para el Diccionario Geográfico de Tomas López.Ms 7298 BN

Espero que este nuevo trabajo de las relaciones entre Moya y su Marquesado y la villa de Utiel os haya resultado interesante. Espero haber aportado un nuevo grano de arena para conocer las intensas relaciones de todo tipo  entre Moya y su Marquesado y la villa de Utiel, zonas ambas de frontera con muchas cosas en común. Se ama lo que se conoce.



  [1] En el caso de Salvacañete el Conde de la Concepción aparece mencionado en algunos documentos como dueño de tierras en nuestro término. Entre esos documentos destaca  el censo del Marqués de Ensenada de 1753, mencionándolo  como  “..........al antiguo conde...” AHPC. Microfilm 30-31.Libro 93, ff 1-67 Sec: Sign. “Al primitivo Conde. empréstito de 72 fanegas, 10 celemines y 2 cuartillos por quinquenio”. No se pagaban arbitrios (impuestos) municipales. Este antiguo conde de Salvacañete era el Conde de la Concepción D .Juan LLopis, vecino de Valencia, dueño en  nuestro pueblo de varios rentos, entre ellos el de Tórmeda.

[2] Un puerto seco era un lugar situado en una villa importante y bien colocada  estratégicamente donde se pagaban impuestos por pasar por allí las mercaderías. Moya  tenía puerto seco por privilegios reales ,lo mismo  que le ocurría a la cercana Requena.. Ambas estaban  situadas en el paso fronterizo entre Castilla y Valencia y hubo mucha rivalidad comercial entre ellas

[3] LOPEZ MARÍN MARIANO” El levantamiento de las COMUNIDADES DE MOYA. Apoyo de los comuneros  de Requena y Mira. Consecuencias para las aldeas moyanas.” IiI Congreso de historia comarcal. Requena, Camporrobles y Mira ,2007.Se puede leer completo en la Revista Oleana del  CER nº 22 págs. 507-529. Se puede leer también en el blog de historia de autor http://mlopezmarinhistorialocal.blogspot.com/2015/04/el-levantamiento-de-las-comunidades-de.html

[4] SARA. T. NALLE.: “Moya busca nuevo señor: Aspectos de la rebelión comunera  en el Marquesado de Moya” Discurso leído  ante la Sociey for Spanisch and Portuguese  Historical Studies. Chicago, abril de 1994. Moya. Estudios y documentos I. Págs. 93-102.  Grupo de Investigación de Moya. Excma. Diput. Provincial de Cuenca. 1996

[5] Gutiérrez Nieto, JUAN IGNACIO.: “Las comunidades como movimiento antiseñorial (la formación del bando realista  en la guerra civil castellana de 1520-21). Barcelona ,1973. Pérez, JOSEPH.:” La revolución de las comunidades de Castilla (1520-1521”) 5º Ed, Madrid 1985. Maravall, JOSE ANTONIO.: “Las comunidades de Castilla .Una primera  revolución moderna”. 2º Edic. Madrid, 1970. Cooper, EDWUARD.: “Castillos señoriales de la corona de Castilla” 4. volúmenes.1725 págs.

[6]Op cit Maravall J. A. “Las  comunidades...........................................”Págs. 37-46. Acerca del campo escribe Maravall.”... el  campo juega un papel mínimo  y en general permanece pasivo, en contraste con la enérgica reacción ciudadana”.

[7] Privilegios dados a Moya por D. Alfonso XI de Castilla: 1338 en Sigüenza (Guadalajara) Exención del impuesto del Yantar.  .1339 (Madrid). Que no hubiese cañadas en todo el territorio.  1340 (Sevilla) Que los gastos de los Procuradores de Moya, por  acudir a las Cortes, fueran sufragados por los pueblos vecinos. Nombrados por  Sáez Fernández, TEODORO... “Moya, llave de Reinos”. Edic Asociación de amigos de Moya. 1983.Pág 21

[8] La referencia de muchos de estos privilegios se encuentran en legajos de la Real Academia de la Historia. Tomo XXIX, ff. 68 a 75 v. Corresponden a documentos  de Archivo de Moya, año 1786. Estas referencias de privilegios de Moya y sus aldeas las podemos ver en: Moya. Estudios y documentos I. Págs. 401 - 412.  Grupo de Investigación de Moya. Excma. Diput. Provincial de Cuenca. 1996

[9] No todos los privilegios se dieron de una vez, los moyanos se rebelaron contra la erección del mayorazgo, que implicaba  que ya no pertenecían  a  la corona. Los demás privilegios se otorgaron poco después

[10] Muchas  zonas que hoy están cultivadas  eran bosques y  si se creaban dehesas el marqués se reservaba su usufructo. Veremos más tarde lo que ocurrió con la Gran Dehesa de la Hoz y el Palancar como consecuencias de las revueltas comuneras de 1520-1521 y las pretensiones del Marquesado de Cañete de ampliarse a costa del de Moya, adjudicándose dehesas para su uso

[11] [17] Son numerosos los pleitos entre Moya, Cañete y Valdemeca por los pastos en el siglo XVI y así nos los confirma un largo documento  de A.R.C.G. Real Chancillería de Granada, Cab. 3. Leg. 461 – 462., nº 1 de 1541.” Pleitos entre  Cañete y Valdemeca y Moya y sus Tierras sobre Dehesas, Redondas, Ensanches, etc.” Tiene más de 3000 folios de complicada escritura con muchos datos sobre este tema. Niceto consiguió sacar 25 fotocopias con datos de Alcalá de la Vega y Salvacañete.

[12] ARCG. Landete. Sobre un horno. 15? Ca 3ª. Leg.1584, p 6. Falta la cubierta .letra de principios del siglo XVI... Op cit Moya. Estudios y documentos I. Págs. 93-102.  Grupo de Investigación de Moya. Excma. Diput. Provincial de Cuenca. 1996.Pág 94

[13] Catastro de Ensenada I 80  ff.  707r-708v.

[14] ARCG Cab 508, leg 1936 núm. 14 (1551). STEPHEN  HALIEZER en su  otra “ The comuneros of Castile. The fog of a revolution 1475-1521,” Madison ,1981 pág 71  observa el aumento  de los lugares pertenecientes  al marqués de Moya  en tierras de Cuenca  ( A.G.S.  Cámara de Castilla, personas y pueblos, leg 7, ff 55,56( 30-VIII-1502

[15] La importancia regional de Requena se puede documentar fácilmente  en el Archivo General de Simancas ,cámara de Castilla, sección  de personas  y pueblos.

[16] No hay mucha documentación clave en el Archivo Municipal de Cuenca (AMC) sobre el levantamiento comunero en la ciudad . . Cierto documento  alude a la existencia  de la comunidad el 6 de junio de 1520 ( AMC, leg 235, ff. 95-97). ( Citado por Sara T. Nalle en  Op cit Moya busca nuevo señor: Aspectos de la rebelión comunera  en el Marquesado de Moya”. Moya Estudios y documentos I. Págs. 96.  Grupo de Investigación de Moya. Excma. Diput. Provincial de Cuenca. 1996).

[17] Sí que estaban identificadas porque  cuando el licenciado Montalvo aplicó justicia a los rebeldes, como veremos después, aparecen nombres concretos de aldeas  como Valdemoro y Valdemorillo o Alcalá de la Vega , El Cubillo o, D Jorge Ruiz de Alarcón ( Almodóvar y Las Veguillas); Dª Catalina  Ramírez de Robres (Solera ), Hernando de Jaraba (Huércemes).Incluso aldeas que  vieron favorecidas por no sumarse a la rebelión como Salvacañete, Salinas del Manzano, Huérguina, Huerta del Marquesado, Laguna del Marquesado

[18] AGS. Registro General del Sello.21-XI-1520

[19] AGS, RGS  2-XI-1521 y AGS CC 138:77. Las villas de los marquesados de Villena y Moya  planeaban a atacar a la villa de Solera  para castigarla por albergar al marqués y llegaron a retener por un breve espacio de tiempo a su señora, doña Catalina Ramírez de Robles. Al fin se impuso la cordura y la soltaron  sin producirle ningún daño.( AGS, RGS 2-XI-1521)

[20] AMC. actas, leg235, f. 180( 30-X-1520) previamente la ciudad había recibido órdenes de la Junta  de  proteger al marqués de MOYA.( id f. 16). Ese mes de octubre fue crucial para cuenca , cuando la ciudad llegó al borde de la anarquía. La casa del Canónigo Pozo fue saqueada  y le robaron 10.000 ducados  del tesorero real que residía en ella .( AGS, RGS 4-XI-1520).Luís Carrillo de Albornoz, señor de Beteta y Tragacete , fue uno de los nobles que   un principio apoyaron la rebelión comunera  y se le insultó públicamente en la calle. Rodrigo Manrique , hermano del Marqués de Cañete montó con 700 soldados y algunos vecinos  un fracasado ataque a la ciudad  (Gutiérrez Nieto p. 189. Pérez, p 424) . Citado por  Sara T. Nalle “ Moya.............................señor” Moya: Estudios y doc. I pág 96.

[21] AGS, RGS, documentos fechados  en 1-XII-1520 y 23-III-1521.

[22] Pinel y Monroy, F. Retrato del buen Vasallo. Págs. 401-402.

[23] Jorge Ruiz de Alarcón era en esas fechas el Señor de Valverde  y por tanto de  Torrefuerte. Ahora el señor de Valverde ayudaba al Marqués de Moya a recuperar su fortaleza, tras las revueltas comuneras en el Marquesado, y anteriormente  un antecesor suyo, D. Diego de Alarcón intentó tomar la fortaleza de Moya con gente de armas  y murió en el intento

[24] BALLESTEROS VIANA,M.-“Historia de la muy leal, muy noble y fidelísima  villa  de Utiel” 3º edición. M.I Ayto de Utiel, .Gráficas Llogodí, Utiel  1988.Págs 213-219.

[25] Carta del Concejo de Utiel a la comunidad de Moya.(Archivo municipal de Utiel) citada por D. Miguel Ballesteros Viana.

[26] Archivo de Utiel .Papeles de las comunidades, reunidos en un legajo pequeño .Citado por Ballesteros Viana ,M. .-“Historia de la muy leal, muy noble y fidelísima  villa  de Utiel” 3º edición. M.I Ayto de Utiel, .Gráficas Llogodí, Utiel  1988.Págs pág. 219.