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CURIOSIDADES DE LA HISTORIA DE SALVACAÑETE COMO ALDEA DE MOYA

  Este trabajo que  os doy ahora a conocer  fue una  conferencia  que realicé  en la Iglesia de Santa María de Moya el 11 de agosto de 2003...

viernes, 18 de septiembre de 2026

MOLINO DE LA RINCONADA DE CAÑAS, QUINTO MOLINO HARINERO QUE TUVO SALVACAÑETE

Mariano  López Marín.Cronista Oficial de Salvacañete y Moya (Cuenca)

Artículo publicado en el LIBRO DE FIESTAS DE SALVACAÑETE 2026

Este año 2026 he dedicado mi trabajo en el libro de Fiestas de Salvacañete a un quinto molino harinero que hubo  en nuestro pueblo en  el siglo XIX, en 1821, y que fue construido por una familia de Salvacañete en el llamado Rincón de Cañas, muy cerca del pueblo en la zona del rio Gervasio. LO publico en el blog para qeu la gente que no tenga el libro de fiestas pueda leerlo.Tuve noticias de la existencia del mencionado molino a través de Néstor Adalid García que me comentó una vez que dicho molino había desaparecido como consecuencia de una gran riada. En mi afán de encontrar documentación de dicho molino encontré un extraordinario documento en la sección Consejos del archivo histórico nacional que nos habla del mismo. Este verano, en las I JORNADAS DE PATRIMONIO Y TURISMO DE SALVACAÑETE organizadas por el Instituto de Estudios Conquenses (IDEC) y el Excmo ayuntamiento de Salvacañete y la colaboración de Globalcaja y  de mi compañero y amigo  Emilio Guadalajara el pasado día 25 de julio, expusimos unos paneles de Industrias Hidráulicas antiguas en Salvacañete y había un panel informativo dedicado a este MOLINO DEL RINCÓN DE CAÑAS  con su historia. Quiero dar las gracias a cuantos colaboraron para que estas JORNADAS fuesen posibles.

                         Paraje del Rincón de Cañas (Salvacañete) donde estuvo ubicado el molino mencionado en este trabajo.Fotografía Alberto Abril Alcalá.

Se construyó este molino harinero en 1821 por el matrimonio formado por Mariano Muñoz y Mª Antonia Martínez. Fue vendido años despues a Tomas Yuste y Justo Lozano (AHN. Consejos 3906, Legajo 1680, exp 2, (antiguo exp 32), año  1832).Tuvo muchos problemas para funcionar.

Este documento[1] lleva el siguiente encabezamiento:” Don Tomás Yuste  y Don Justo Lozano[2]  vecinos de la villa de Salvacañete sobre que no se les impida el libre uso y aprovechamiento de un molino harinero de su propiedad construido y edificado a las márgenes del rio Cabriel en el término de la misma”

Es un documento de 21 folios, 42 paginas en la que se explica todo el proceso. Solamente voy a comentar las más importantes

Este molino estaba situado muy cerca de las casas del pueblo, en el paraje Rinconada de Cañas, debajo del Rio Gervasio, casi tocando al pueblo. El arrendador del Molino de Arriba o molino del Concejo denunció a los dueños de este molino y se lo cerraron las autoridades  del Marquesado de Moya y provinciales en 1823. Aunque hubo un tiempo que fue utilizado por el molinero del Molino del Concejo. Lo  compraron los vecinos de Salvacañete Tomas Yuste y Justo Lozano y les pusieron muchas trabas para su funcionamiento y tuvieron que recurrir al Consejo de Castilla .Entre las razones que daban para que les autorizasen a que los vecinos pudiesen moler en él estaban que Salvacañete había aumentado bastante la población, tenía 270 vecinos en 1832,más de 1000 personas, y que aunque haba dos molinos; el de la Herrería (que solo molía  desde las doce de la noche de los sábados hasta las doce de la noche de los domingos y únicamente para los trabajadores de dicha herrería al utilizar la misma agua para mover el martinete de la ferrería y el rodezno del molino) y  el del Concejo, y  los vecinos debían en épocas determinadas del año, despues de la trilla, irse a moler al Molino de San Pedro (El Vallecillo) y al de Alcalá de la Vega  situados  a varias horas de camino y con la consiguiente pérdida de tiempo, que era muy necesario para los labradores y ganaderos para poder realizar sus faenas.

“En la villa de Moya a catorce de diciembre de mil ochocientos treinta y uno ante mí el escribano y testigos comparecen D. Tomás Yuste y D. Justo Lozano vecinos del lugar de Salvacañete de esta jurisdicción y dijeron: Que tienen un molino harinero en termino de dicho pueblo de Salvacañete y sito debajo de la Rinconada de Cañas , el cual está sin uso a solicitud de la providencia del Sr. Intendente de esta provincia de Cuneca la cual les agravará  mediante a no ser el molino de perjuicio a terceros; que al solicitar el libre uso  y aprovechamiento de dicha fábrica y acudir para ello al Supremo Consejo de Castilla; Otorgan y confieren todo su poder cumplido el que en dicho se siguiese y es necesario pueda valer a Don José Benito Vienta Agente de los tribunales de la Corte para que a su nombre y representando sus personas de nuestra parte en dicho Supremo Tribunal presente escritos ,memoriales, testigos y otros documentos que sean necesarios: Recuse jueces .letrados , escribanos y otros ministros de Justicia con el pensamiento necesario  se aparte de  las recusaciones  y si le conviniere diga autos y sentencias…”

En el folio 7 de este documento aparecen las explicaciones del pleito generado por la construcción  y funcionamiento de este Molino de la Rinconada de Cañas en estos términos:

D Nicolás Martínez de Ambice ante y en virtud de poder que en debida forma presentes de D. Tomás Yuste y D. Justo Lozano vecinos del lugar de Salvacañete, Provincia de  Cuenca y Corregimiento de Moya por el recurso que se nos confirma a dicho a V.A, Digo: Que en el año 1821 Mariano Muñoz y María Antonia Martínez, legítimos consortes de la propia vecindad construyeron y edificaron  un molino harinero en terreno suyo propio en el río Cabriel de igual término e inmediato a la población, tocando casi  con su caserío. El vecindario consiguió un notorio beneficio, pues sin riesgos ni más gastos que el de la maquila[3] se les proporcionó moler sus trigos y hacer harinas, lo que anteriormente no podia verificar mucha gente de él, pues aunque a distancia del mismo pueblo y por la parte superior de él, hay otro molino harinero perteneciente a Propios[4], no era no es bastante para moler cuanto necesiten aquellos vecinos, que son cerca de trescientos. Por esta razón muchos se veían precisados y actualmente lo están a sacar y llevar los granos a molinos de otras poblaciones, distantes una o dos leguas y por caminos estrechos  y peligrosos. No parecía que hubiese una razón de justicia que la de prohibir que el uso del  molino construido por dichos consortes y mandar que se cerrara y mayormente cuando se habían guardado todas las formalidades y requisitos necesarios para su construcción y se experimentaban las ventajas y  utilidades, que el Intendente de Cuenca y su Provincia  a señal de representación del  arrendatario del  molino de Propios mandó cerrar el otro a fines del año 1823 y desde entonces ha estado y está cerrado. Mis representados lo han adquirido por compra a los que lo construyeron convencidos de que conseguirán de la justificación de V.A de que se les permita el uso a que desde el principio se destinó y le es propio. No se perjudica en ello a tercero, ya que el contrario es útil y necesario al común de vecinos, y el Molino de Propios de Salvacañete no experimenta otro menoscabo que el de alguna maquilla ya que no sea tanta la concurrencia de moler en él. Esta pérdida que no puede asegurárselo sea. pues depende de la voluntad de los que han de llevar sus granos a moler, ni es más atendible que el beneficio común que principalmente debe procurarse y este….ya que en el mimo resultado es el bien del Estado. El Molino de propios no está garantido de un privilegio particular exclusivo que obstruye e impide la existencia de otro de la misma clase…”

En los folios 15 al 17 de este amplio documento se explican las razones por las que los compradores del Molino del Rincón de Cañas D. Tomás Yuste y D. Justo Lozano  recurrieron al  Concejo de Castilla para que seno se les impidiera el uso  y aprovechamiento de un molino harinero situado en las orillas de Cabriel en término de Salvacañete y que había comprado a los dueños del mismo Mariano Muñoz y Mª Antonia Martínez... Es una certificación del Corregidor de Moya, Entre estas razones estaban que en el término de Salvacañete, muy extenso  y con muchas masías, solo existía en ese momento, década de 1820, como único molino de uso libre el Molino del Concejo o Molino de propios y que  en las épocas en las que se efectuaba la previsión de harinas para el año, verano y otoño el caudal del Cabriel era escaso. Había otro molino  en la Herrería La Nueva,  a más de dos horas de camino, pero solo molía desde las doce de la noche del sábado hasta las doce de la noche del domingo porque el martinete de la herrería  y el molino harinero compartían la misma agua para moverlos y solo molía para uso de los trabajadores de dicha herrería. Muchos labradores tenían que irse a moler  al molino de Alcalá de la Vega  o al de San Pedro, ambos en el río Cabriel y tenían que  dedicar mucho tiempo en el viaje., hasta cinco horas para ir  al molino de San Pedro. Además, en aquel momento la población de Salvacañete, década de 1820 a 1830, era de 270 vecinos, la mayor parte agricultores y ganaderos, incluyendo sus numerosas masías  o casas de campo. Aproximadamente unos 1000 habitantes. La existencia de un solo molino, el de Propios, para uso de toda esta población era un problema “ A pesar de que los molinos harineros[5] son un de aquellos artefactos tan útiles como necesarios para la subsistencia del hombre , se está en el error de la preocupación mal disculpable  en dicho material, esto , el del respeto  a la antigüedad, de que en dicha población y su término no puede haber otro que el de Propios, porque así fue en antiguo; mal no se reflexiona que este tiene que servir a doscientas setenta familias, a que se ha aumentado su vecindario y que estás por su circunstancias particulares necesitan de otro igual artefacto  si han de ser servidos con prontitud y oportunamente. Se quiere sostener dicho error por la persona interesada bajo el  pretexto de que la construcción de los nuevos, la licencia para abrir el construido ha de ceder en menos cabo del de los Propios; sin embargo de que observan que el de estos fondos no es suficiente al servicio de aquel vecindario, que por la escasez de agua en los tiempos más a propósito los más de los años su arrendador pide, y consigue rebaja de la renta a  que se obligó”

 Fachada e interior del Molino de Arriba o también Molino del Concejo o de Propios en los siglos XVIII y XIX hasta su desamortización. Fotografía Mariano López Marín, octubre 2017.



Durante el año 1832 se sucedieron los escritos de este largo expediente que concluyeron el 18 de junio de ese año. En uno de ellos se ofreció  a los constructores del edificio del nuevo molino María Antonia Martínez que tomase a censo  perpetuo para sí y para sus hijos el Molino de Propios “... De lo informado por la Contaduría General del ramo, y por la Intendencia, acordó el 18 de mayo de 1827 , que la Martínez tomase  a Censo perpetuo , si le acomodaba par sí, sus hijos y sucesores el molino que tienen los Propios en el mismo pueblo pagando  en cada año la renta que produjese por quinquenio. La reclamante no se conformó con esta resolución y volvió a repetir sus gestiones ofreciendo satisfacer la cantidad que le pareció en lugar de la que arrojaba el año común del quinquenio; pero la Dirección por orden de 14 de septiembre de 1827 remitiendo el recurso de la Martínez a la Intendencia, la mandó informar, teniendo presente su anterior Disposición de 19 de mayo. Para su cumplimiento y que evacuase el ayuntamiento de dicho pueblo algunas noticias que se le pidieron, le fue trasladada a la Corporación; pero habiendo manifestado el D. Tomas Yuste y d. Justo Lozano a quienes fue vendido el Molino que fabricó Mariano Muñoz, que no les acomodaba comprar a censo  perpetuo el de los Propios en razón a las ningunas ventajas que les reporta, porque la cantidad que produce el año común del último quinquenio es bastante crecida, se ha devuelto por V.S.  el expediente a la Dirección con lo expuesto por esta Contaduría General para que en vista de todo se sirva resolver lo que corresponda, en cuyo estado se halla el negocio que se versa y es lo único que sobre él puede informar esta Contaduría General.

Cuenca, 24 de abril de 1832

Este escrito iba dirigido a D. Manuel Abad escribano de Cámara del Real y Supremo Consejo de Castilla”

Terminó este proceso y no se les dio autorización para el funcionamiento del Molino situado debajo de la Rinconada de Cañas. Años despues si lo conseguirían pero una gran riada lo destruyó.

Años despues, en la década de 1860, se autorizaron dos molinos harineros en Salvacañete, el Molino de Abajo y el Molino de Vitorio Martínez, actual molino de la Fábrica de Salvacañete. Podéis consultar la historia de los molinos harineros de Salvacañete en varias publicaciones mías[6].

 

 Varias páginas del documento AHN. Consejos 3906, Legajo 1680, exp 2, (antiguo exp 32), año  1832.fols 1,3 ,4


  

 Espero que os guste este nuevo trabajo porque se ama lo que se conoce .Y este es mi objetivo en todas las publicaciones en las que os doy a conocer aspectos históricos y etnográficos de nuestro pueblo Salvacañete.

Os deseo unas muy felices fiestas  dedicadas  a nuestra madre la Santísima Virgen de Valdeoña y que estos días alrededor del 8 de septiembre de 2026 llenemos nuestras calles y plazas de sana diversión, convivencia y armonía. Muchas gracias a la Comisión de Fiestas  que trabaja sin descanso y a nuestro ayuntamiento que las hacen posibles.

Vuestro paisano y amigo

Mariano López Marín

 

 



[1] AHN. Consejos 3906, Legajo 1680, exp 2, (antiguo exp 32), año  1832)

[2] D. Justo Lozano fue uno de los cuatro vecinos de Salvacañete que llevaron a cabo las obras de canalización para poner en regadío más de 400 almudes de la vega de Salvacañete en 1840. D. Francisco Adalid, D. Justo Valero, D. Mariano Ruiz y D. Justo Lozano. El agua llegó a la vega en 1842, http://mlopezmarinhistorialocal.blogspot.com/2021/06/d-francisco-adalid-d-justo-valero-d.html

 [3] La maquila era la cantidad de grano o harina que pagaba cada vecino cuando iba a moler al molino según la cantidad de grano que llevase a moler. Era un tanto por saco o talega de molienda.

[4] Ese Molino de propios era el Molino del Concejo de Salvacañete o Molino de Arriba que antes de ser desamortizado en el siglo  XIX lo arrendaban a un molinero arrendador.

[5] Op cit  AHN. Consejos 3906, Legajo 1680, exp 2, (antiguo exp 32), año  1832) fols 16-17

 [6] LOPEZ MARIN, MARIANO.-Salvacañete: su historia y sus gentes. Excmo .Ayto de Salvacañete. Gráficas Llogodí Utiel, 2004. Etnología y costumbres populares de Salvacañete. Ediciones  Rodeno y colaboración Excmo. Ayto de Salvacañete, Cullera, 2016.Trabajo en  el blog del autor http://mariano-recuerdosyaoranzas.blogspot.com/2017/02/molinos-hidraulicos-harineros-en.html

 

 

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